En medio de la creciente preocupación por el alza en los precios de los combustibles, la Asamblea Nacional aprobó en primer debate, con cinco votos a favor y cuatro en contra, el proyecto de ley que hace obligatorio el uso de bioetanol E10 en Panamá.
El secretario de Energía, Rodrigo Rodríguez, defendió la obligatoriedad de la medida argumentando limitaciones en la infraestructura nacional. «No hacerlo obligatorio implicaría que toda la cadena de suministro nacional, desde las terminales hasta las estaciones de combustible, tendrían que duplicar infraestructuras, lo que produciría aumentos en los costos», explicó.
Plan de contingencia ante alza de combustibles
Paralelamente, el Gobierno anunció un plan de contingencia para mitigar el impacto del incremento en los precios del combustible. Entre las medidas destacan:
- Mantenimiento del subsidio al gas de 25 libras
- Congelamiento de tarifas del Metro y Metrobús
- Subsidio a la energía eléctrica hasta 300 kWh
- Implementación de opciones de teletrabajo
Para el sector agropecuario, el Ejecutivo aprobó un desembolso de $43.7 millones destinados a resguardar la seguridad alimentaria y sanear compromisos financieros con productores nacionales.
«El plan busca compensar precios y pagar vigencias expiradas, apoyando directamente al sector productivo nacional», señalaron fuentes oficiales.
Impacto en el transporte de carga
El sector transporte ya reporta incrementos significativos en sus costos operativos. Los transportistas de carga enfrentan un aumento del 34% en sus facturas de combustible, situación que podría repercutir en los precios finales al consumidor.
La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO) advirtió sobre irregularidades detectadas en algunas estaciones de combustible, que anticiparon el alza de precios antes de la entrada en vigencia oficial o suspendieron ventas especulativamente.
Contexto internacional
La situación en Panamá se enmarca en un contexto global afectado por las tensiones en el estrecho de Ormuz, ruta crucial para el comercio internacional de hidrocarburos. Como país importador neto, Panamá es especialmente vulnerable a estas fluctuaciones en el mercado internacional.
Los expertos señalan que la actual crisis energética refleja cómo los conflictos geopolíticos se han trasladado al ámbito económico, afectando directamente a países dependientes de importaciones como Panamá.

