La Secretaría Nacional de Energía (SNE) anunció la suspensión de la implementación obligatoria del uso de bioetanol anhidro en mezclas con gasolinas en Panamá, una medida que estaba programada para entrar en vigencia el 1 de abril de 2026.
La decisión, publicada mediante resolución en Gaceta Oficial, responde a que el país no cuenta actualmente con las condiciones técnicas, regulatorias ni de mercado necesarias para garantizar una ejecución eficiente y sostenible del programa de biocombustibles.
Factores que llevaron a la suspensión
Entre los principales obstáculos identificados por la SNE se encuentran:
- Falta de desarrollo suficiente en la siembra y cosecha de materia prima
- Necesidad de adecuaciones en la infraestructura para la producción nacional de bioetanol anhidro
- Requerimientos pendientes de adaptación en las terminales de almacenamiento
- Una propuesta de ley en la Asamblea Nacional que contempla reformas necesarias para la adecuada ejecución del programa
Antecedentes regulatorios
La medida tiene sus raíces en la Ley 42 de 2011, que estableció los lineamientos para la política nacional sobre biocombustibles. Esta normativa fue posteriormente modificada en 2023, estableciendo la obligatoriedad del uso de bioetanol anhidro como aditivo oxigenante en mezclas con gasolinas.
«La Secretaría Nacional de Energía establecerá mediante resolución motivada el cronograma y condiciones para su implementación futura», señala el documento oficial.
Postura del sector privado
En reuniones sostenidas entre la SNE y representantes de la Asociación Industrial de la Caña de Azúcar de Panamá, empresas importadoras, distribuidoras de combustible y propietarios de terminales de almacenamiento, estos manifestaron su disposición de apoyar el programa de biocombustibles, pero expresaron preocupación sobre la fecha de implementación prevista, considerando la necesidad de ajustes legales y técnicos.
Próximos pasos
La resolución establece que la Comisión de Coordinación y Seguimiento realizará las evaluaciones y diagnósticos correspondientes para determinar cuándo estarán dadas las condiciones necesarias para implementar el programa. Mientras tanto, la SNE deberá establecer un nuevo cronograma y condiciones para su futura implementación.
Esta decisión se suma a una serie de medidas que el gobierno panameño está evaluando en materia energética, en un contexto global marcado por la volatilidad en los precios de los combustibles y la necesidad de transición hacia fuentes de energía más sostenibles.

